El edificio de “La Nau” o “Estudi General” de la Universidad de Valencia.

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La sede de la antigua Universidad Literaria de Valencia, o “Estudi General”, se ubica en el viejo edificio de la calle de la Nave, de la que ha tomado el nombre hasta convertirlo en una marca que lo identifica: “La Nau”.

El edificio presenta planta cuadrangular, ocupando una manzana completa entre las calles de la Nave, de la Universidad, Salvá y la plaza del Patriarca. Su presencia da nombre al Barrio: “Barri de l’Universitat”, uno de los siete que conforman el Centro Histórico de Valencia, aunque la actual división administrativa los haya reducido a cinco, al fusionar “la Seu” con “la Xerea” y “l’Universitat” con “Sant Francesc”.

Las primeras referencias históricas datan del periodo 1490-93, época en la que el “Consell” municipal comienza la adquisición de algunas casas y huertos para, una vez reformados y habilitados, destinarlos a “Estudi General”, nombre con el que se denominará, a partir de entonces, a la institución que agrupará las distintas casas de estudios superiores que existían en la ciudad desde el siglo XIII. Las obras fueron encomendadas a los “obrers de vila”, título asimilable al actual de arquitecto, Pere Compte y Pere Bernia. El 30 de abril de 1499 se redactaron las constituciones de la Universidad, por lo que este año se considera como fecha fundacional de la Universidad Valenciana y punto de partida para la azarosa vida del “Estudi General”.

Desde el punto de vista arquitectónico el edificio ha sufrido abundantes, e importantes, transformaciones, incluido el incendio ocurrido en 1812, durante el sitio de las tropas francesas a Valencia, que destruyó buena parte de él. La imagen actual del edificio es, en buena medida, fruto de las obras que siguieron a aquel incendio.

Para acometer las obras de reconstrucción, el Claustro universitario consideró necesario reducir la anárquica composición del inmueble a criterios de simetría y sintaxis clásica, por lo que encargó un plan general del edificio que seguía criterios academicistas. En 1840 se iniciaron las obras que, en diferentes fases, se prolongarían hasta 1877 y dotarían al edificio de un aspecto unitario en sus fachadas exteriores, excepto la de la Plaza del Patriarca, que data de 1954, y ordenaría las construcciones interiores siguiendo un criterio clásico. De esa época, 1880, es también la estatua de Luis Vives que se erige en el patio mayor.

Cabe señalar también como actuaciones importantes las llevadas a cabo, a partir de 1931, por el arquitecto Javier Goerlich, que se ocupó de las obras del edificio hasta 1965. Entre 1943 y 1944 se hizo la columnata jónica del segundo piso del patio mayor, y en 1954, como ya hemos señalado anteriormente, se derribaron las casas adosadas al muro lateral de la capilla, con la finalidad de ampliar la plaza del Patriarca, completándose la alineación de la fachada recayente a ella.

A partir de 1968 comenzó el traslado de diversas Facultades al nuevo campus de Blasco Ibáñez, pero el viejo edificio siguió albergando centros docentes hasta 1974, año en que fue trasladada la Facultad de Ciencias Económicas, último centro que habitó en el primitivo inmueble del “Estudi General”.

El cumplimiento, en 1999, del quinto centenario de la Universidad de Valencia, propició finalmente la completa rehabilitación del edificio, el cual, liberado ya de su función docente, se ha convertido en un gran contenedor cultural y administrativo, a la vez que emblema de la actual Universitat de València.

Una de las grandes virtudes que presenta este edificio, desde el punto de vista fotográfico, es que, aún estando a un paso de centro comercial y administrativo de la ciudad, se encuentra fuera de los circuitos turísticos habituales, por lo que, salvo rara circunstancia, no nos encontraremos aglomeraciones de gente ni filas de japoneses siguiendo una banderita, es decir, estará todo él a nuestra disposición.

De los tres accesos abiertos al público, yo aconsejo entrar por el de la calle de la Nave, porque nos permite una visión directa del patio mayor que invita ya a sacar la cámara de su funda.

Cualquier hora es buena para fotografiar las zonas públicas del edificio, aunque, si podemos elegir, os recomiendo la primera hora de la mañana, cuando el sol todavía está bajo y proyecta la sombra de las arcadas del patio sobre las paredes laterales. En esos momentos los juegos de luces, sombras y perspectivas, adquieren características mágicas.

A la hora de destacar elementos significativos nos encontramos, en primer lugar, con el patio mayor, presidido por la estatua de Luis Vives. Se puede visitar también el corredor porticado superior, accesible desde cualquiera de las escaleras que podemos encontrar en los diferentes accesos del edificio. Es muy interesante también el pequeño patio rectoral, de aspecto renacentista, flanqueado por la cafetería y la librería, al que también podemos acceder por la entrada de la Plaza del Patriarca. En este patio hay unas cuantas mesas de la cafetería donde podemos, si hace buen tiempo, sentarnos a tomar un café, o incluso comer, si uno reserva con antelación, y disfrutar de un ambiente difícil de reproducir en otro punto de la ciudad.

Existen otras dependencias internas del edificio sumamente interesantes, como la biblioteca, la capilla, etc. Pero para poder acceder a ellas, y fotografiarlas, se requiere permiso.

Ya que estamos en el edificio, no olvidemos su actual función de contenedor cultural, y visitemos alguna de las varias salas que programan interesantes exposiciones, entre ellas muchas con la fotografía como elemento principal.

Las fachadas exteriores resultan compositivamente interesantes, y seguro que encontramos en ellas multitud de elementos ornamentales que llaman nuestra atención fotográfica, aunque su estudio de conjunto me parece más apropiado para un historiador del arte o un arquitecto.

En definitiva, nos encontramos ante un edificio singular, cargado de historia y repleto de motivos que harán las delicias de cualquier fotógrafo.


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Un pensamiento en “El edificio de “La Nau” o “Estudi General” de la Universidad de Valencia.

  1. conflagratio

    Has hecho un buen trabajo, con profundidad y rigor. Es una zona que conozco muy bien y sobre la que por diversos motivos he realizado algún que otro estudio. Te felicito Pere, al leer y releer el artículo me da la sensación de estar viendo a San Juan de Ribera, Patriarca de Antioquia, Arzobispo y virrey de Valencia, unos pocos años después de su construcción pasearse por el claustro.

    Un lugar mítico no solamente para fotografiar.

    Saludos.

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